Across The Universe Santander


Vaya al Contenido

Articulos Ina

Articulos Across The Universe Santander



Articulo de Ina sobre el Album Blanco (Mayo-2008)

Este año no es un año cualquiera. Realmente, cada año es único, una etapa más en el viaje vital en el que todos estamos embarcados. Pero este………mediáticamente hablando, es un año muy jugoso, con conmemoraciones destinadas a abrir las arcas a patrocinadores sin piedad, conmemoraciones que falsean, en muchos casos, la historia; celebraciones institucionalizadas que desvirtúan el significado real del evento en cuestión.decir, que este año se cumplen cuarenta años de 1968, un año turbulento, desquiciado, crítico. En la música, el sesentayocho fue de una calidad difícilmente superable: Johnny Cash saca su concierto en la prisión de Folsom, Jimi Hendrix se consagra con “Electric Ladyland”, Dylan se encarna en “John Wesley Harding”, los Kinks lanzan su obra maestra “Village Green Preservation Society”, los Small Faces alcanzan su cima artística, los Byrds publican esa delicia que es “Sweetheart of the Rodeo”, debuta Taj Mahal, The Band sale a la luz y deslumbra con su música de la casa rosada, Van Morrison descubre sus semanas astrales………….y los Beatles publican su álbum doble homónimo, más conocido como “El Album Blanco”La mañana del día de Reyes de 1982, mis hermanos me ofrecieron lo que debía ser un LP, según la forma que el paquete adoptaba. Efectivamente, era un disco, no, perdón, era un disco doble, algo que insuflaba respeto; es decir, como si te regalan un libro voluminoso (en su día me pasó con “Moby Dick”) y te dices: “Joder, aquí debe haber enjundia…..algo tan largo, algo bueno deberá contener” (por otro lado, es una máxima que muchas veces no se adecúa a la realidad). Y era un disco de los Beatles. Con doce años, mi obsesión eran los Beatles, mi punto iniciático. Pero cuando me regalaron el “Album Blanco” (ése era el regalo en cuestión) mi percepción musical cambió radicalmente. Nunca antes había escuchado a los Beatles, a Paul McCartney en concreto, interpretar un tema como “Helter Skelter”, un tema más propio del “heavy metal” imperante por aquellos tiempos que de un grupo modosito y dulzón, como la mayoría de los puristas calificaban a los de Liverpool.Pues sí, señores, el próximo 22 de noviembre se cumplen cuarenta años de este disco doble, insólito, un poliedro de sensaciones, completamente desconocidas para un chaval que abría sus orejas a la música. Personalmente, este disco cambió mis cánones musicales, mucho más de lo que ante hiciera el tan alabado Sargento Pimienta.Incluso la portada, concebida por Richard Hamilton, artista “pop”británico, me descolocó, después de las barrocas y espléndidas de “Revolver” y “Sgt. Pepper’s”.Los Beatles, por primera vez, no aparecían en la carátula del disco, aunque sus fotos individuales venían incluidas, para mi deleite (todavía las conservo).¿Quién diablos me ha cambiado a mis atildados muchachos de Liverpool? Esa era la pregunta que me hacía una y otra vez, mientras me sumergía en los densos surcos del vinilo. Pero ese disco me permitió descubrir muchas cosas, sonoridades que se aproximaban al blues, al vaudeville……………y, definitivamente me confirmaron que George Harrison era un tipo tan importante como John o Paul……….sin mencionar a Ringo. Ringo siempre será Ringo.Los fabulosos conformaron un álbum muy deslavazado, con composiciones propias, cuatro egos enfrentados. George Martin ya no controlaba sus devaneos artísticos y, cansado del jaleo y de las tensiones subyacentee en el estudio, se marcha de vacaciones a mitad de grabación. Ringo deja el grupo, también en pleno proceso de grabación, aunque vuelve, acuciado por sus colegas. John conoce a Yoko y su percepción vital se transforma…..y Paul sigue anclado en ensoñaciones que le repiten que son la mejor banda del planeta.Uno de los principios del fin. La debacle estaba servida; incluso los Beatles pasaban por crisis existenciales y, en un año en que asesinan a Bobby Kennedy y a Luther King, el sueño parecía que había terminado, como sentenció Lennon dos años más tarde.Ahora, la excelente revista musical británica “Mojo”, conmemora astutamente la aparición del “Album Blanco” con la publicación de dos CD’s titulados “The White Album Recovered” compuesto de versiones de artistas actuales. La primera edición fue publicada el mes pasado y, en el número de octubre, publican la segunda, con la estelar aparición de Paul Weller, reinventando el clásico de Lennon “Sexy Sadie”. También intervienen The Ruby Suns, Neil Cowley Trio, Vashti Bunyan o Rachel Unthank.Creo que el Blanco me abrió las orejas de manera definitiva. A partir de entonces, exploré, indagué, contacté…….empezando por aficionarme al jazz y al blues, para pasar a otras músicas diabólicas. Todavía me acuerdo de la fascinación que me produjo “While My Guitar Gently Weeps” de George………y, aprendí que la guitarra solista de ese temazo no era George sino ¡Eric Clapton!. Aquí juré amor eterno a George Harrison.Conmemorar el “Album Blanco” es conmemorar una parte muy importante y decisiva en mi vida. Un disco que me ha acompañado, y me acompaña, en los procelosos caminos de esta puta vida. Sí, señores y, coincidencias sutiles, yo también cumplo cuarenta años. Estaba escrito que este doble álbum me acompañaría desde mi nacimiento.Y esperemos llegar para el cincuenta aniversario.



1ª Parte de la entrevista a George en 1977 de la Revista Crawdaddy (Traduccion de Ina )


Estaban nerviosos antes de su debut en el Ed Sullivan Show de 1964?El Sullivan Show fue divertido porque yo no acudí a los ensayos. Estaba enfermo después del viaje a los Estados Unidos. El grupo tocó mucho durante los ensayos para la gente encargada del sonido. Finalmente, cuando encontraron un equilibrio entre los instrumentos y las voces, marcaron las consolas para fijar el sonido alcanzado y luego todo el mundo se fue a comer. Luego volvimos para grabar el show y las limpiadoras habían estado limpiando y borrando todas las marcas de la consola de sonido. Todo era bastante cutre con el sonido en aquellos días. La gente colocaba los amplificadores a ambos lados del escenario para que no se estropeara la foto.Siempre me he preguntado si sentían la presión.Oh sí, claro. Pero sabíamos que teníamos suficiente éxito en Europa y en Inglaterra para tener un poco de confianza. Y realmente necesitábamos muchísima confianza para los EEUU, porque era un sitio muy importante y emblemático. Quiero decir, que nadie había triunfado allí, sabes, grupos británicos, aparte de cantantes extravagantes, tipo Lonnie Donegan.Pero el show de Ed Sullivan, bueno, todo el mundo nos había dicho que era algo muy grande. Pero, para ciertas cosas éramos bastante ingenuos, lo que fue de bastante utilidad en aquella época. Me acuerdo de que nos preguntaban si conocíamos quien era Walter Cronkite – reputado periodista estadounidense – y yo dije, pues no ¿es alguien de la televisión? Bueno cosas así estaban bien porque les divertía, a los periodistas en las conferencias de prensa. Les divertía que fuéramos tan ingenuos y que no nos importara nada de lo que ellos decían o preguntaban.¿Hubo incluso una tendencia a actuar de manera ingenua una vez que ustedes hubieron madurado?No lo sé. Pero en aquella época nos metimos en esa rutina de las conferencias de prensa. Muchas eran energía nerviosa, solamente contando chistes y cosas así que gustaban a todo el mundo. Fue una de las grandes ayudas que los Beatles tuvieron en aquel tiempo. Si alguien se quedaba en blanco en las conferencias de prensa, siempre había alguien más que aparecía con una respuesta ingeniosa. Siempre había un buen equilibrio, así que nadie realmente llegaba a desconcertarnos.El show de Sullivan fue el clímax de nuestra visita a América. En retrospectiva, probablemente no hubiera importado lo que hiciéramos en el Ed Sullivan Show, ya estaba previamente establecido por lo que había dicho la prensa sobre nosotros antes de ello. Pero eso fue hace mucho tiempo. Saltémonos la pregunta “Se reunirán los Beatles de nuevo”Ni siquiera había pensado en preguntárselo…….Porque la respuesta es como volver al colegio. Los cuatro estamos tan inmersos en nuestra propia vida y ya hace ocho años desde que rompimos. Y el tiempo corre tan rápido. No está fuera de los límites de la posibilidad, pero tendríamos que querer hacerlo solamente en beneficio de la música. No nos juntaríamos solo porque alguien ponga un anuncio en el periódico con nosotros de reclamo.Parecía que ustedes cuatro estaban encerrados en algo más grande que las partes que lo componían.Así fue. Pero ninguno de nosotros pensó en dejarlo hasta el 67 o el 68, que fue cuando dejamos de dar conciertos. Se que, para mí, la primera vez que fue bastante deprimente, fue en la época del “Album Blanco”. Fue un problema hacer un álbum doble, porque lleva tanto tiempo…¿Porqué hicieron un disco doble?Creo que fue porque había muchas canciones, pero fue un período que empezó siendo muy negativo. Fue un poco difícil, lo superamos y estuvo bien. Al final terminamos el disco y todo el mundo quedó encantado porque las canciones eran buenas. Luego trabajé en un disco con Jackie Lomas en Apple y pasé mucho tiempo en EEUU y me lo pasé de puta madre trabajando con diferentes músicos. Luego fui a Woodstock por Acción de Gracias y me sentí realmente bien, durante ese tiempo. Luego volví a Inglaterra por Navidad y en enero teníamos que empezar lo que se convertiría en “Let It Be”. Y otra vez aparecieron las malas vibraciones. Descubrí que empezaba a ser capaz de disfrutar de mi condición de músico pero desde que regresé a los Beatles fue todo muy difícil. Existían muchas limitaciones basadas en haber pasado tanto tiempo juntos. Fue muy frustrante.El problema era que John y Paul habían estado escribiendo canciones durante mucho tiempo. Era difícil. En primer lugar, porque tenían muchísimas canciones y automáticamente pensaban que las suyas eran prioritarias. Así que, por lo que a mi respecta, siempre tenía que esperar diez canciones suyas antes de que estuvieran dispuestos a escuchar una mía. Por eso fue por lo que “All Things Must Pass” tenía tantas canciones, porque era como si yo estuviera estreñido. Tenía algo de apoyo de vez en cuando, pero era muy escaso. Era como si me estuvieran haciendo un favor. No tuve mucha confianza a la hora de escribir canciones por esa razón. Porque nunca dijeron “si, es una buena canción”. Cuando nos metimos en cosas como “While My Guitar Gently Weeps”, la grabamos en una noche y había mucha falta de entusiasmo. Así que me fui a casa muy disgustado porque sabía que la canción era buena.Así que al día siguiente me traje a Eric Clapton. Estaba realmente nervioso. Le dije “Solamente ven y toca en la sesión y yo tocaré la acústica y me pondré a cantar”. Porque lo que pasó cuando Eric estuvo ese día y más tarde con Billy Preston…..llevé a Billy Preston a “Let It Be”….todo eso ayudó porque los otros debían controlarse mucho más. Principalmente John y Paul porque tenían que actuar de manera más amable. Eric estaba nervioso y decía “¿qué dirán de mi los otros?” y yo le decía “que se jodan, es mi canción” Fue la primera persona fuera de los Beatles que tocó en una sesión.Debió ser terrorífico….Y fue una buena sesión. Paul siempre ayudaba cuando habías hecho sus diez canciones – luego, él venía a hacer una de mis canciones y ayudaba. Era estúpido. Era muy egoísta, en realidad. A veces, Paul nos obligaba a hacer esas canciones tan pegajosas. Quiero decir, Dios mío, “Maxwell’s Silver Hammer”. Después de un tiempo hicimos con la canción un buen trabajo, pero cuando Paul tenía una idea o un arreglo en su cabeza….Pero, de todas maneras, Paul está escribiendo para un público de 14 años ahoraDesgraciadamente, me perdí su última gira.“While My Guitar Gently Weeps” fue una canción tan personal…siempre me pregunté porqué está Eric en ella….Bueno, estuve metido de lleno en el rollo del sitar. Toqué el sitar durante tres años. Y solamente escuchaba música india clásica y practicaba con el sitar, excepto cuando teníamos sesiones de grabación o ensayos. Entonces sacaba la guitarra y tocaba, aprendía mi parte del disco. Pero realmente perdí mucho interés en la guitarra. Recuerdo que volví de California y filmé ese trozo de película para el film sobre la vida de Ravi Shankar llamado “Raga” y yo llevaba un sitar. Paramos en Nueva York y nos hospedamos en un hotel, y Jimi Hendrix y Eric Clapton estaban ambos en el mismo hotel. Y esa fue la última vez que toqué el sitar de manera tan obsesiva. Solíamos salir mucho juntos durante ese período y Eric me regaló una fantástica guitarra Les Paul, que es la que toca en la canción. Así que funcionó bien. Me gustó la idea de que otros músicos aportaran cosas.Sabes, ayudé a Eric a componer “Badge”. Cada uno de los miembros de Cream tenían que escribir una canción para el álbum “Goodbye Cream” y Eric no había escrito la suya. Estábamos trabajando juntos y yo estaba escribiendo la letra y llegamos a la mitad así que yo escribí “bridge”. Eric lo leyó al revés y rompió a reir “¿qué es Badge”?Después Ringo apareció borracho y nos dio esa línea acerca de los cisnes viviendo en el parqueSiempre pensé que sus aportaciones guiaban la dirección del grupo. Beatles ’65, la influencia country. O la influencia india.Bueno, Ringo también. Todos dimos lo que pudimos. El asunto es que John y Paul escribieron todas las canciones al principio. Y escribieron grandes canciones, lo que hacía más difícil actuar en el rollo de escribir. Pero todos aportamos muchísimo a los Beatles. Hubo una época en la que la gente creía “Ringo no toca la batería”. No sé lo que pensaban de mi pero la gente tendía a pensar que los Beatles eran John y Paul todo el tiempo.Ayudé muchísimo en los arreglos. Hubo muchas pistas en las que toqué el bajo. Paul tocó la guitarra solista en “Taxman” y también tocó una muy buena parte de guitarra en “Drive My Car”.


2ª Parte de la Entrevista a George en 1977 de la Revista Crawdaddy (traduccion de Ina )

¿Tocó el bajo?, lo que Paul hacía, si él escribía una canción, era aprenderse todas sus partes y luego venía al estudio y decía “Haz esto”. Nunca te daba la oportunidad de introducir ninguna idea. Pero en “Drive My Car” toqué ese intro de guitarra, que es un homenaje al “Respect” de la versión de Otis Redding¿Qué discos de los Beatles escucha todavía?Me gustó cuando nos metimos en “Rubber Soul”, en “Revolver”. Cada álbum tenía algo bueno, aunque hubo discos que no fueron tan buenos en mi opinión, como “Yellow Submarine”Pusimos todas esas canciones juntas bajo la forma de un álbum; estoy hablando de discos ingleses, porque en los Estados Unidos descubrimos que de cada dos álbumes que editábamos, allí los convertían en tres…..porque metimos catorce canciones en un álbum y también teníamos singles que no se incluían en ningún disco. Ellos (Capitol Records, en EEUU), metían los singles en el disco, quitaban un puñado de canciones, cambiaban el orden y luego imprimían nuevas carátulas como “Yesterday and Today”, portadas horribles.Toda esa época fue tan productiva. ¿No le parece?Si, estuvo bien, nos lo pasamos muy bien. Nos metimos a hacer harmonías vocales, y esto y aquello. Porque en los viejos tiempos solamente trabajábamos en cintas de cuatro pistas. Así que lo que hacíamos era sacar la mayor parte de la pista básica en una pista, conseguir el equilibrio y todos los instrumentos fijados. Luego hacíamos las voces. Si había guitarra, se metía en el segundo verso y el piano en la media octava con panderetas. Cuando teníamos todo el sonido en su manera adecuada, metíamos las harmonías vocales encima.Esos viejos discos no eran realmente estéreo. Eran discos mono y fueron canalizados de nuevo. Algo del sonido estéreo es horrible. Cuando hicimos los tres primeros álbumes, al menos el primero “Please, Please Me”, los hicimos directamente en una máquina de dos pistas. Así que no había sonido estéreo como tal, eran las voces en una pista y el sonido por la otra. El Sargento Pepper, fueron solamente cuatro pistas.Es difícil de creer.Sí. Bueno, tuvimos una orquesta en una máquina independiente de cuatro pistas para “A Day In The Life”. Intentamos sincronizarlas. Me acuerdo que no se consiguió, así que tuvimos que mezclarlo.Cuando empezó a interesarse por la música India, ¿reaccionó mal el resto de la banda?No, no estaban tan interesados como yo. La primera vez que conocí a Ravi Shankar, tocó un concierto privado en mi casa y él vino con Allah Rakha y John y Ringo asistieron. Ringo no quería saber nada de la tabla, sencillamente le quedaba muy lejos.Bueno, podía sentirse atraído como percusionista, como baterista. Pero no podía imaginarse, ni se interesaba en cómo Rakha realmente tocaba la tabla. Pero les gustaba. Sabían que había algo genial en toda esa música. Pero no estaban tan metidos como yo. Luego todos fueron a India y tuvieron muchas experiencias….para entender y comprender la música india, tienes que haber estado allí.¿Fue intimidatorio empezar a los 17 o 18 años y ser más joven que los demás?No. Paul y yo nos llevamos nueve meses….nueve meses entre Paul y John. En los viejos tiempos, cuando yo todavía estaba en el colegio, era realmente bajito. Crecí en estatura cuando estábamos en Hamburgo. Unos pocos años antes, hicimos una serie de fiestas por la noche, John Paul y yo, solamente tonterías. Y también había otros dos que salían y entraban en el grupo. John estaba en el instituto de artes, que estaba pegado a nuestro colegio. Paul y yo nos corríamos la clase y nos íbamos a ver a John al instituto, un lugar con más libertad. En nuestro colegio, todavía tenías que llevar uniforme y en el instituto de John podíamos fumar. Creo que él se sentía un poco incómodo porque yo era tan canijo. Parecía que tenía solamente diez años.Pero en Hamburgo, vivíamos en medio de St. Paulie, que está en el centro del distrito Reeperbahn. Todos los dueños de los clubs eran como gangsters y todos los camareros tenían pistolas de gas lacrimógeno, bates. Eran tipos duros. En ese distrito no había más que homosexuales, chulos, putas. Joder, estar en medio de todo eso cuando tienes 17 años, imagínate. Era divertidísimo. Pero cuando nos movimos a nuestro segundo club, estábamos convirtiéndonos en un grupo muy popular que nunca tuvimos problemas con esa gente gansteril. Nunca intentaban pegarnos porque conocían a los Beatles. Y no llamaban “Pedels” (pronunciado Peedles”) que es gilipollas en alemán.La imagen de los Beatles se limpió y suavizó, lo que siempre se atribuyó a Brian EpsteinEn los días de Hamburgo teníamos que tocar durante mucho tiempo seguido, saltábamos, escupíamos, hacíamos de todo. Nos perdimos esa época en Inglaterra. Cliff Richards y los Shadows eran lo más. Todos tenían corbata, pañuelos a juego y trajes grises, pero nosotros todavía hacíamos de Gene Vincent, Bo Diddley, ya sabes, cosas de Ray Charles. Así que cuando regresamos a Inglaterra…..no nos conocían en Liverpool y hubo un gran concierto en el ayuntamiento creo, en un baile. Había un anuncio en el periódico que decía “directamente de Hamburgo” y mucha gente disfrutó del grupo y se acercaban y nos decían “Oh, habláis un inglés perfecto”Un año más tarde, cuando Brian Epstein entró en escena dijo “debéis arreglaros porque, de lo contrario, nadie querrá saber nada de vosotros”, productores de televisión, productores de discos o lo que sea. Aparentábamos ser unos desaliñados. En Alemania había mucha ropa de cuero, como pantalones de cuero negro, chaquetas y botas.¿Echas de menos Hamburgo en tu música?Me lo pasé de puta madre tocando. Es lo que echo en falta. Incluso cuando vendíamos discos, y empezamos a hacer un montón de giras, era un poco aburrido porque salíamos a la carretera y tocábamos las mismas canciones para gente diferente y luego dejábamos de tocar unas pocas canciones y añadíamos algunas nuevas todo el rato. Se convirtió en algo ya muy manoseado, sin pizca de frescura. Porque tocas los mismos riffs. En el momento en que dejamos la carretera, de dar vueltas al mundo yo solamente quería………¿No volver a ver un instrumento?Sí, por algún tiempo. Así que nos volvimos bastante aburridos y fue un período en el que me metí de lleno en el sitar y me hice muy amigo de Eric Clapton; todos los chavales tocaban la guitarra. Me sentía como si me hubiera perdido todos esos años.¿Quiere decir Hendrix y Cream, toda esa época?Si, y todos los chavales que salían tocaban tan bien y yo no había participado en eso desde hacía mucho tiempo, ya sea por estar en los Beatles y tocar las mismas viejas canciones todo el tiempo, ya sea por tocar solamente música india. Así que me sentí muy rezagado. De pronto me di cuenta “no me gustan estas guitarras” y Eric me regaló la Les Paul, que realmente me devolvió a mis raíces, sonaba tan “funky”. Esa fue una de las razones por las que me pasé a la guitarra “slide”, porque me sentía tan rezagado al tocar buenos riffs. Con la “slide” me sentía más libre, sin compararme con otros, pillé una y me puse a tocar.¿Es consciente de su estilo a la hora de tocar la guitarra?Tuve que forzarme. Mucho fue solamente confianza en mi mismo.John dijo que la mejor música de los Beatles se hizo antes de que ustedes grabaran su primer disco.Mmmmmm, sí. Creo que mucho de lo mejor que hicimos fue cuando dejamos de dar conciertos y pasamos mucho tiempo en el estudio. Realmente vivíamos en el estudio. Innovamos muchas cosas en el estudio. Por lo que respecta al directo, estoy de acuerdo con John en lo que dijo de los viejos tiempos. Éramos cojonudos, y realmente nos lo pasamos de puta madre.¿Cuándo conoció a Eric Clapton?Estábamos en el Hammersmith Odeon y los Yardbirds eran los teloneros y así le conocí, pero realmente no llegué a intimar con él. Le volví a encontrar en un concierto de los Lovin’ Spoonful en el Marquee; fuimos John y yo y nos reunimos en el “backstage” con el grupo. Luego fuimos con ellos a su hotel, me acuerdo que vi a Eric “conozco a este tío, seguro, parece un tipo bastante solitario”. Me acuerdo que salimos del Marquee, nos metimos en el coche y fuimos al hotel de los Spoonful y me acuerdo que pensé “”deberíamos haber invitado a ese tipo, porque estoy seguro que le conocemos de algo y parecía un tanto solo”Y luego, como dos años después, los Bee Gees, Cream, estaban todos involucrados con Brian Epstein así que empecé a reunirme con Eric en casa de Brian y a salir con él. En esa época tocó su solo en “While My Guitar Gently Weeps” y luego salió disparado de Londres porque un poli iba detrás suyo. Compró una casa en el campo, cerca de donde yo vivía y empezamos a quedar de nuevo.“Savoy Truffle” del Album Blanco es una canción dedicada a Eric. Era un tipo muy goloso y su dentista le dijo que debía de parar de tomar dulces. Así que como homenaje escribí la canción en la que aparecían toda clase de dulces, para burlarme de Eric.



Articulo aportado por Ina y admirador del Gran George.


Durante la introducción que George Harrison realizó de su banda, en el transcurso del célebre concierto para Bangla Desh, en el momento de presentar a su bajista, se dirigió al público y espetó: “Hay alguien en el bajo de quien mucha gente ha oído hablar pero realmente no han visto nunca, Klaus Voormann”. Precisamente, George dio en la clave: uno de los bajistas más solicitados en los primeros setenta supo mantener un anonimato discreto, pasando desapercibido para el público. Voormann siempre vivió en el cuarto oscuro, un observador excepcional, un ojo crítico que supo adaptarse a las más variadas circunstancias que se le presentaron en su vida.Klaus Voormann nunca hubiera imaginado que su destino iba a quedar indisolublemente unido a una banda de ingleses del norte, con pinta de macarras, que tocaban una música estridente y agresiva, muy alejados de su educación musical clásica.Voormann, oriundo de Berlín, nació en una familia acomodada y amante de la cultura en todas sus vertientes. Un niño cultivado, profundamente interesado en la música clásica (cursó la carrera de piano, que empezó a los ocho años), en la literatura y en la pintura. Es, precisamente, esta última vertiente artística la que ofreció al joven Klaus las posibilidades para desarrollar su carrera profesional, concretamente en el campo del diseño gráfico. Para ello, cursa estudios en Berlín para marcharse muy pronto a seguir sus estudios en Hamburgo.Hamburgo. La norteña ciudad alemana, el bullicioso puerto del Norte. La segunda ciudad de Alemania. El destino de cinco chinarrines provenientes de otra insigne ciudad portuaria, Liverpool.Klaus comienza a salir con Astrid Kirchherr, una artista y fotógrafa con inquietudes intelectuales y con inclinaciones bohemias y existencialistas, corriente cultural predominante en la época. Junto a ellos, se une Jürgen Vollmer, otro fotógrafo destacado y entusiasta. Los tres se quedan absolutamente estupefactos cuando, una noche de 1960, acuden al Kaiserkeller, un club inmundo en el distrito de St Pauli, famoso por el lumpen que poblaba sus calles: prostitutas, chulos, teddy boys con el pelo grasiento, yonkis y borrachos. En el Kaiserkeller, asisten a la actuación de dos bandas británicas: primero aparecen Rory Store & The Hurricanes, con un tal Ringo Starr a la batería y, por último, aparecen The Beatles. Según Klaus: “Era diferente. Ya había escuchado algunos discos de rock and roll de Chuck Berry y Elvis Presley pero no había escuchado nada parecido antes. Su sonido era muy crudo”.A partir de entonces, la vida de Klaus penetra en su destino insospechado. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.Su novia Astrid se enamora perdidamente de Stuart Sutcliffe, bajista de los Beatles. Realmente, Astrid se convierte en la asistente personal del grupo. En realidad, tanto Klaus, Astrid como Jürgen, idolatran la manera cruda y desenfadada, el soplo de aire fresco de los chicos de Liverpool. Astrid y Jürgen no paran de hacer fotos a la banda británica (una foto de Vollmer de esa época, la que ilustra la portada del álbum de John Lennon “Rock’n Roll”, se ha convertido en todo un icono gráfico del siglo XX). Recuerdos imperecederos para una etapa salvaje.Astrid y Stuart deciden vivir juntos y, a la vuelta de los Beatles a Liverpool, Stuart se queda en Hamburgo. Morirá de un derrame cerebral en 1961. El sueño terminó, los días de inocencia llegaron a su fin. Los Beatles nunca alcanzarán la espontaneidad, la energía, el ímpetu de sus días dorados. Los macarras de Liverpool preparaban ya su asalto. Conquistaron el mundo. Y ya, nunca más, nada volvió a ser lo mismo.Mientras tanto, Klaus prosigue su carrera gráfica, sin interrumpir su amistad con los Beatles, incluso visitándoles ocasionalmente en Liverpool. Abrumado por el éxito alcanzado por sus amigos, Voormann decide trasladarse a Londres, en donde ya vivían los paletos del Norte. Dejemos que el propio Klaus hable por sí mismo de aquella época: “Estaba buscando un empleo como artista comercial en Londres, y George y Ringo me invitaron a quedarme con ellos en su apartamento hasta que encontrara un lugar definitivo. De alguna manera, era horrible. Esos tíos no podían moverse. Era imposible salir del apartamento porque siempre había como 150 fans vigilando la entrada. El apartamento no era muy bonito que digamos. No había buenos muebles y nadie se hacía cargo de la limpieza. Trabajaban tan duro, pero no veían ni un céntimo. Y encima llegaban a casa, un apartamento vacío”.Klaus consigue encontrar trabajo en Londres, pero el gusanillo implacable de la música puede con él. Incluso para un tipo como él, formado en el jazz y en la música clásica, Klaus decide regresar a Hamburgo, decide abandonar su prometedora carrera en el diseño gráfico y forma un grupo con dos amigos, a los que conoció en sus visitas a Liverpool: Gibson Kemp (baterista que reemplazó a Ringo en Rory Storm & The Hurricanes, una vez que éste se pasó a los Beatles) y Paddy Chambers (miembro de otra banda de Liverpool, The Big Three). A pesar de su entusiasmo, solamente grabaron un single que pasó completamente desapercibido en los circuitos musicales.De vuelta a Londres, y ya cogiéndole el gusto al bajo como instrumento, Klaus sustituye, ni más ni menos, que a Jack Bruce (quien formaría Cream con Ginger Baker y Eric Clapton) en el grupo Manfred Mann. Corría el año 1965. Es por aquel entonces que John Lennon llama a Voormann para hacerle un encargo gráfico. Sigue hablando Klaus: “Realmente fue una época muy dura para los Beatles. Realmente ya no hacían más canciones de amor. Estaban yendo hacia una dirección diferente, así que hacer una portada de su próximo disco con otra foto del grupo quedaría un tanto estúpido. Empezaron a remontarse a su infancia y a recuperar experiencias vividas y todo ello se plasmó en canciones”.La portada que Lennon encargó a Voormann fue la portada del álbum “Revolver”, una de las cimas musicales de los de Liverpool. Klaus obtuvo el Grammy de 1966 por el mejor diseño artístico. Solamente cobró 40 libras por el encargo.Mientras, la carrera de Klaus al bajo, junto a Manfred Mann le reporta un numero uno en las listas británicas, la versión que los Mann hicieron de una coplilla de Dylan “The Mighty Quinn”, en la que Klaus hace los coros, toca la flauta y el bajo.Después de su salida de los Mann, en 1969, John Lennon llama de nuevo a su amigo y le propone formar parte de una nueva banda, una vez que los Beatles se hubieron convertido en un asunto desagradable, molesto, una parodia absurda de ellos mismos. John montó, a toda prisa y sin posibilidad de ensayar, la Plastic Ono Band. Esta primera formación constaba del propio Klaus, John, Eric Clapton y Alan White (el futuro baterista de Yes). Participaron en el Toronto Music Festival sin haber ensayado en estudio. Lo hicieron en la parte trasera del avión que les llevó a Canada, con White aporreando el asiento delantero a modo de percusión.Klaus participa como bajista en el debut de John en solitario, precisamente el álbum titulado “Plastic Ono Band”, un álbum radicalmente individualista, desgarrador por momentos y tremendamente austero. La obra cumbre de John. Klaus y Ringo aportan el ritmo, junto a las guitarras y el piano de John. Un disco demoledor.Al mismo tiempo, corren absurdos rumores de que Klaus podría ser el sustituto de Paul McCartney en una nueva reunión de los Beatles. Según afirma Klaus “Ese rumor alcanzó proporciones colosales. Nosotros nunca hablamos del asunto. Veía mucho a los chicos en aquella época, y reemplazar a Paul era un asunto que ni siquiera se pensaba. Nunca hablamos de asunto”.Además de colaborar con John, Klaus echa una mano a George en la confección de su épico álbum “All Things Must Pass” y se embarca en un frenético y desquiciado proyecto que surge de la inquietudes de George por la guerra que se libraba en ese momento en Bangla Desh. De nuevo, es Klaus quien habla: “Estuve en ese proyecto desde el principio. Desde que George habló con Ravi Shankar por teléfono. Yo estaba en esa época viviendo en casa de George, en Friar’s Park y fui testigo de cómo se montó todo. George y yo volamos a Los Angeles juntos para anunciar la celebración del concierto a la prensa”. El concierto fue el memorable “Concert For BanglaDesh”, un concierto en el que los participantes no cobraron un duro, con solamente dos días de ensayos y con músicos que aparecieron en el último momento: Eric Clapton llegó un día antes desde Londres, sumido en un sopor letal provocado por el caballo y el alcohol. Bob Dylan apareció en el último momento el primer día de concierto.Klaus se sumerge de lleno en su faceta de músico de sesión y se instala en Los Ángeles en 1972: graba con Carly Simon, BB King, Harry Nilsson, Dr John, Randy Newman, Lou Reed, The Band, Peter Frampton, Leon Russell, Ry Cooder,……y, por supuesto, sigue colaborando en muchos de los trabajos en solitario de John, George y Ringo.En 1980, Klaus regresa a Alemania y se dedica a descubrir nuevos talentos musicales dentro del circuito alemán. Su primer fichaje es una banda llamada Trio, a la que produce y con la que toca en muchos de sus temas. Sin embargo, el oficio de producción no le satisface y, como artista inquieto, retorna a sus orígenes del diseño gráfico y a un proyecto largamente acariciado, junto a su amigo Jurgen Vollmer: la publicación de un libro titulado “Hamburg Days”, un compendio de recuerdos de los felices días en que los Beatles causaban sensación en Hamburgo, durante el período comprendido entre 1960 y 1962. Astrid Kirchnerr también colabora en el proyecto, en el que trabajaron durante años. En 1996, Neil Aspinall, manager de Apple, contrata a Klaus y a Alfons Kiefer, otro artista gráfico alemán, para diseñar los elementos gráficos del mastodóntico proyecto “The Beatles Anthology”: más de mil horas de trabajo para el montaje fotográfico y para la expresión pictórica hiperrealista de Klaus.En la actualidad Klaus vive con su familia en Hamburgo, dedicado a su pintura y evocando, de vez en cuando, la magia d aquellos primeros Beatles salvajes del barrio de putas de la ciudad.
Klaus Voormann, bajista de excepción, testigo de primera mano de una de las etapas más prodigiosas de la historia de la música. Actualmente, trabaja en la grabación de su primer disco en solitario…..despues de 40 años.


Creado por : Dani Fernandez | beat2425@hotmail.com

Regreso al contenido | Regreso al menu principal